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¿Con qué material debo llenar mis macetas? Lo más aconsejado es el uso de sustratos. Pues, habitualmente son ligeros, garantizan un buen drenado, una buena ventilación y una buena capacidad de retención de agua. ¿Debo utilizar algún abono? ¿Cuándo y qué cantidad debo aplicar? Una forma sencilla de proveer los nutrientes a nuestras plantas es a través del uso de un abono líquido. Este se diluye en el agua de regar, debe de ser aplicado en el sustrato en intervalos regulares, intercalado con la riega normal, habitualmente de 15 en 15 días. La cantidad a aplicar depende del producto, debe seguir las indicaciones especificadas en el rótulo del envase. Otra forma de abonar es con un abono en forma granulada, este está formado por pequeños granos, y distribuido sobre el sustrato alrededor de la planta, (nunca arrimado a la planta), con el agua de regar, los granos se disolverán y los nutrientes serán absorbidos por la planta. La cantidad a aplicar debe de ser la especificada en el rótulo del fabricante pero habitualmente es una cucharada de té rasa por maceta, esta aplicación podrá hacerse en intervalos regulares de 3 en 3 meses. ¿Lugar para instalar mi florera? La luz es un factor muy importante, la florera debe de ser colocada en un lugar que reciba sol durante algunas horas al día, es decir en un lugar bien iluminado. Es muy importante la elección del lugar para instalar la florera, debemos conocer la dirección de los vientos dominantes de la región, de forma a proteger al máximo nuestra cultura, las floreras deben estar orientadas hacia el sur. ¿Cantidad de agua a proveer? Las riegas deben ser frecuentes y con poca agua de cada vez, impidiendo que el sustrato se seque. El agua debe de ser colocado de una forma lenta y uniforme. Es difícil establecer la cantidad de agua y el intervalo entre riegas, pues depende de muchos factores. El método más sencillo para saber el grado de humedad del sustrato es a través de una observación directa al substrato y comprobar si está seco o húmedo, un método sencillo y práctico es la colocación del dedo en el sustrato, si este estuviera húmedo no es necesario regar.
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